V es de Vulgar porque ya hace mucho que no podemos aspirar ni siquiera a una Venganza. No, no somos quienes para ejercer la violencia, el vandalismo o la vejación hacia el poder, por vil verdugo que este haya demostrado ser. En su lugar, podemos hacer algo aún más difícil: habitar nuestro vacío, empatizar con las víctimas que nos rodean, sacarnos el veneno y aliviar el vértigo y la vergüenza que nos produce nuestra propia inhumanidad. En un mundo donde los valores son tan volubles, solo nos queda la valentía de no caer en el vacío cotidiano.